EMOvation se basa para su trabajo en las evidencias demostradas por la neurociencia en las últimas décadas acerca del efecto positivo del desarrollo de la inteligencia emocional y la práctica de la meditación sobre mente, emociones y cuerpo físico; y de los beneficios de su aplicación en el lugar de trabajo.

Nos basamos en los estudios científicos de numerosos autores como Ekman, Goleman, Davidson, Ricard, Kabat-Zinn, Siegel, Punset, Bisquerra, Simón, Marina y otros. Y nos basamos en los casos de éxito de las grandes de Silicon Valley, que han sido las primeras organizaciones empresariales en aplicar programas de inteligencia emocional y mindfulness con sus empleados -Google (2007), General Mills (2010), Apple, Nasa o Nike-.

Uno de los estudio más conocidos fue el llevado a cabo por el científico neuropsicólogo de la Universidad de Wisconsin-Madison, Richard Davidson, en colaboración con el famoso monje budista Matthieu Ricard -científico francés que se convirtió en monje y que fue catalogado como “el hombre más feliz del mundo”-; quién demostró que la práctica diaria de 30 minutos de meditación durante un mínimo de 2 semanas era suficiente como para notar cambios específicos y medibles en el cerebro asociados a la capacidad de relacionarse con los demás.

Aquí podrás ver un listado con algunos estudios científicos sobre Mindfulness e Inteligencia Emocional en diversos ámbitos.

  • Carlson, L.E.; Speca, M.; Patel K.D.; y Goodey, E.; “Mindfulness-Based Stress Reduction in Relation to Quality of Life, Mood, Symptoms of Stress and Levels of Cortisol, Dehydroepiandrostrone (DHEAS) and Melatonin in Breast and Prostate Cancer Out-patients”, Psychoneuroendocrinology, vol.29, nº4, 2004.
  • Orsillo, S.M., y Roemer , L.; “Acceptance an Mindfulness-based Approaches to Anxiety”, Springer 2005.
  • Sobre los efectos a largo plazo de la meditación: Lutz, A.; Greischar, L.L.; Rawlings, N.B.; Ricard, M. y Davidson, R.J., “Long-term Mediators Self-induced High-amplitude Gamma Synchrony During Mental Practice”, PNAS, vol. 101, nº46, noviembre 2004.
  • Ekman, P.; Davidson, R.J.; Ricard M., y Wallace B.A., “Buddhist and psychological perspectives on emotions and well-Being”, Current Directions in Psychological Science, 14, 2005.
  • Jha, A.P. et all., “Mindfulnes´ training modifies subsystems of attention”, Cogn. Affect. Behav. Neurosci, 7, 2007.
  • Referencias sobre la utilidad y eficacia del empleo de las técnicas de mindfulness en problemas médicos y psicológicos:
    • Arias, Steinberg, Banga y Trestman, 2006; Brown, Ryan y Creswell, 2007; Ferguson, 1981; Grossman, Niemann, Schmidt y Walach, 2004; Lazar, 2005; y un meta-análisis y una revisión más reciente en Chiesa y Serreti, 2009; Baer, 2003; Brown y Ryan, 2003; Jha, Krompinger y Baime, 2007; Franco y Mañas, 2009; Franco, Mañas, Cangas, Moreno y Gallego, 2009; Franco, Mañas, Cangas y Gallego, 2009; Mañas, Luciano y Sánchez, 2008; Mañas, Sánchez y Luciano, 2008).
    • Davidson, R.J; Kabat-Zinn, J.; Schumacher, J; Rosenkranz, M; Muller, D.; Santorelli, S.F.; Urbanowski, F., Harrongton, A., Bonus, K., y Sheridan, J.F., “Alterations in brain and immune function produced by mindfulness meditation”, Psychosomatic Medecine, 65, 2003.
    • Slagter, H.A.; Lutz, A.; Greischar, L.L.; Francis, A.D.; Nieuwenhuis, S.; Davis, J.M.; y Davidson, R.J., “Mental Training Affects Distribution of Limited Brain Resources”, PLoS Biology, vol. 5, nº6, junio 2007.